Perfil de sabor visual
Cada cerveza trae su gráfica de notas —cítrico, resinoso, tostado— con un color por nota. Tu cliente entiende a qué sabe antes de pedirla, y tu mesero deja de explicarlo mesa por mesa.
Esto no lo tiene nadie másTus clientes escanean el código de su mesa y ven lo que hay de barril ahora: perfil de sabor, maridaje y el precio del happy hour mientras corre. Sin reimprimir nada y sin que nadie baje una app.
Sin registro y sin dejar tu correo. Puedes tocar todo.
Se acabó un barril a media noche y la carta impresa sigue ofreciéndolo. El mesero lo explica veinte veces.
Metiste una edición nueva y reimprimir cuesta, o le tomas una foto al pizarrón y la subes a Instagram.
«¿Ésta cuál es más amarga?» En la carta no cabe explicarlo y termina siendo una plática de tres minutos por mesa.
Pusiste happy hour y al día siguiente nadie sabe si de verdad vendiste más o sólo regalaste descuento.
Todo esto ya está funcionando. Puedes verlo en la demostración.
Cada cerveza trae su gráfica de notas —cítrico, resinoso, tostado— con un color por nota. Tu cliente entiende a qué sabe antes de pedirla, y tu mesero deja de explicarlo mesa por mesa.
Esto no lo tiene nadie másDesde el celular, de pie en la barra. La carta se actualiza al instante en todas las mesas. Si tienes dos locales, se agota sólo en el que se acabó.
Tu barra lo prende y elige cuánto dura. Al cliente le aparece el precio nuevo con la hora de término. Se apaga solo: nadie se queda a mitad de precio toda la noche.
Por día, semana, mes y año. Y la pregunta que importa: si con la promoción de verdad se vendió más rápido, y cuánto costó el descuento.
Cada mesa con su código, listos para imprimir. Si cambias el nombre de tu cervecería, los códigos ya pegados siguen funcionando.
El visitante ve la carta en su idioma. En una ciudad frontera eso deja de ser un lujo.
Quién bajó ese precio y a qué hora se apagó el happy hour. Con turnos y varias personas en el panel, esa respuesta vale.
Funciona solo, y el día que conectes un POS las ventas entran por el mismo lugar. No es un requisito, es una opción.
MXL Brew es también el directorio de la cerveza artesanal de Mexicali: 20 cervecerías con su ubicación, su horario y su mapa. Estar ahí es gratis, seas cliente o no.
Sin contratos de un año. Se paga por mes y se cancela cuando quieras.
Para siempre y sin compromiso.
La primera carga te la hacemos nosotros. Nos pasas tus cervezas como las tengas —una foto del pizarrón sirve— y te la dejamos lista. Ese es el paso donde estos sistemas se abandonan, así que no te lo dejamos a ti.
No. Apuntan la cámara del celular y se abre. No hay que descargar nada, ni registrarse, ni dar correo. Ésa es media gracia del asunto.
Marcar algo como agotado son dos toques en el celular. Lo demás —cargar tus cervezas, sus fotos y sus sabores— lo hacemos nosotros al principio, y tú sólo cambias lo del día a día.
Tu carta deja de abrir, pero tu información no se borra de inmediato: la guardamos un tiempo razonable y te la podemos entregar. Preferimos decírtelo claro desde ahora que dejarte con la duda.
No. Las mesas que necesites y los escaneos que sean. Se paga por el plan y ya.
Porque así los QR ya impresos siguen funcionando pase lo que pase, y porque el directorio te manda gente. Si prefieres tu propio dominio, el plan Pro lo incluye.
Tus cervezas se capturan una sola vez y cada local elige cuáles maneja, a qué precio y qué se le acabó hoy. Si un taproom tuyo se llama distinto, puede tener su propia ficha y su propio enlace.
Sí. Pídelo al contratar y te llega tu CFDI.
Entra al panel completo, sin registrarte, y muévele a todo. Es una cervecería de ejemplo: nada de lo que toques se guarda.
¿Tu cervecería ya está en el directorio y quieres corregir o quitar su ficha? Escríbenos y se atiende sin condiciones.